Archive for junio, 2009

Dos historias (noviembre de 2007)

Que un amigo cruce la calle a la carrera porque te reconozca y venga a saludarte debe ser agradable

Jo, si pudiera estar en algún sitio desde el fin de semana pasado hasta este fin de semana, ahí es donde querría estar. En el festival de cine. No os hacéis una idea de lo triste que resulta Noviembre sin un festival de cine. Todo empezó de una forma muy absurda (como empiezan todas las historias interesantes)… oye, mañana empieza el festival de cine europeo y voy con un amigo, te apetece ir?… y me apeteció. Y conocí a Santi y a Ig a través de Carlos. Y nos unimos a Elena un par de veces. Y fue genial.

(más…)

17/06/2009 at 10:06 Deja un comentario

La máquina (octubre de 2007)

Me acerco a ti y te susurro al oído:
– Voy a inventar una máquina para sacarnos del aquí y del ahora. ¿Cuándo y dónde quieres que vayamos? (más…)

17/06/2009 at 10:02 1 comentario

Bajo tu NO (julio de 2007)

Y… qué familiar (y tan nueva) es esta sensación de flotar lejos de casa.
Y volver a verlo todo desde lejos, sólo perdido en mí.
Y qué más me da el daño que me inflinjas si no puedo sentirlo.

Y, ahora que lo pienso…
lo único que veo bien en ti es mi propio reflejo.
Y por supuesto, tu NO, al que ya me confieso adicto.

Calla, no hables.
Ya que estoy aquí, a tu merced, y no puedo sentir dolor…
quiero concentrarme en respirar.
Para seguir flotando lejos de aquí.
Eso sí, no dejes que me hunda.
Sólo déjame que respire hondo y ayúdame a flotar.

17/06/2009 at 9:48 Deja un comentario

Aquel día en la Boca del Cielo (enero del 2007)

En circunstancias asfixiantes, los dos adolescentes se enfrentan a todo lo que quiere separarlos. El paso del tiempo les convertirá en adultos y les hará ver que las circunstancias que parecían asfixiantes, no lo eran tanto.
Que lo que era injusto e intolerable en esa época, es totalmente inocuo en el presente.

Cuando reflexionen y mediten sobre esa época, les llamarán “años felices”, indicando que lo peor vino después.

Pensarán en lo doloroso que es hacerse mayor. Lo insoportable que resulta tener que acostumbrarte al dolor del mundo. Pensarán que crecer es, simplemente, aumentar el umbral de dolor que pueden tolerar.

Pensarán que nunca se han sentido completos desde que dejaron de ser niños y que han tenido roto el corazón desde que se hicieron mayores, pero que nunca jamás dolió tanto como la primera vez.

Su trabajo y su vida adulta y responsable se detendrán, en algunos momentos, para dejarles reflexionar sobre aquella época. Y entonces pensarán en lo curioso que era, que por aquel entonces entonces sólo existía el otro. Y sonreirán. Con esa emotiva y tonta sonrisa que a veces nos crean los recuerdos cuando estamos a solas, y no tiene público. Esas sonrisas que nadie recibe.

Pensarán en el otro con un cariño especial, ese sentimiento que sólo se tiene hacia alguien con quien lo has compartido todo, alguien que te ha visto crecer, y que sabe todo de ti. Y nunca lo usará en tu contra.

Pensarán, con cierto sentido del humor, todos los esfuerzos que hicieron por no perderse el uno al otro.
Y pensarán, por último, en lo irremediable que resultó.

Y un día se encontrarán, y se tomarán un café juntos, intentando recuperarse. Y verán que no puede ser, que ha pasado demasiado tiempo. Y todo quedará en la promesa de otro café.

Y en los recuerdos de aquel día en la Boca del Cielo.

16/06/2009 at 23:00 Deja un comentario

Los diamantes son para siempre (marzo de 2007)

Los diamantes son para siempre. Es lo que tienen, su … capacidad de mantenerse inalterados, no sé si me explico. A mí me conquistarían con uno.

Se cruzaron las miradas. Él levantó una ceja, como provocando. A ella le bastó. Soltó una risa torpe, como de niña pequeña, e intentó seguir hablando.

– A ver, que la peli me ha gustado mucho. Y la Kidman es la leche, eh? Que tampoco quiero que pienses que soy una niñata superficial, que se muere por una piedra.
– Sí, ya… eso decís todas y al final…
– ¿Al final qué?
– Nada, nada…
Intercambiaron una sonrisa. Los dos lo notaron. Para ser una primera cita, estaban muy cómodos. (más…)

16/06/2009 at 18:55 Deja un comentario

Trozos (febrero de 2007)

Lo peor de que te rompan el corazón no es el hecho en sí. Eso se cura. Lo peor y lo realmente doloroso es la sensación de no saber si, además de rompértelo, te han robado un pedazo. Esa incertidumbre de no saber si lograrás reconstruirte del todo sin que te falte un pedazo importante, como cuando desmontas un aparato electrónico. Da miedo pensar que has sufrido un proceso que te ha cambiado. Que has desperdiciado tus esperanzas y tu … todo, con alguien que no lo merecía. Y que, cuando alguien vuelva a aparecer, no será lo mismo para ti.

Da miedo querer…

pero da más miedo haber querido.

16/06/2009 at 18:54 Deja un comentario

Tortugas de invierno (enero de 2007)

Esperaba el tren de pie, con las manos en los bolsillos del abrigo. Llevaba la cabeza muy alta. Nadie se fijaba en él. Era perfectamente consciente de que no era llamativo. Nunca lo había sido.
A veces sentía que si se esfumara, nadie se daría cuenta. ¿Qué dejaría aparte del rastro de su olor?

El viento soplaba frío. Tan frío que todo el mundo metía la cabeza en el cuello del abrigo, como tortugas de invierno. Miró al viento de frente, hasta que dejó de sentir la nariz y notó que le lloraban los ojos. Se sentía vivo. Le gustaba. Aguantó un poco más, con la mirada perdida y se acabó dando la vuelta, para que el viento dejara de gritarle al oído. Tenía tanto frío que apenas sentía la piel de la cara. Pero estaba bien.

Ya llegaba el tren. Le gustaba aquella ese que hacía justo antes de entrar en la estación. Siempre le pareció que hacía un movimiento de serpiente, o de gusano. Era una de esas cosas que te gustan, pero nunca dices en voz alta, porque parece una tontería. Piensas que eres el único que encuentra placer en esas cosas tan pequeñitas.

El tren se paró, y abrió las puertas, justo delante de él. Era lo mismo que cualquier otro día. Pero la diferencia era inmensa. Hoy sonreía.

Y el mundo le devolvía otra sonrisa.

16/06/2009 at 18:52 Deja un comentario

Mi alien (mayo 2006)

Hoy me desperté con esa sensación.
Esa sensación de llevar un alien dentro.

Algo que llevas incubando mucho tiempo.
Un proyecto desconocido, que no sabías que existía, hasta que se hace
tan grande que te comprime todo.
No respiro, no pienso, no cabemos en mí mi alien y yo.

Voy a la facultad, abstraído.
Llevo una hora despierto y no he abierto la boca.
De repente me doy cuenta.
Hoy me desperté contigo dentro.

16/06/2009 at 18:46 Deja un comentario

Hurt but laughing (junio 2007)

How to fall in love (with me) in some easy steps:

Come closer.
Closer.
Closer.
Until you are just one step away.
Hold my hands in yours and look into my eyes.
Say nothing.
Close your eyes for a second. When you open them again, you will realise that we are inside a bubble.
Outside our bubble, nothing is important.
Everything outside becomes blurry.
Come even closer and hug me.
Your body gets numb.
Keep saying nothing.
Noise gets lower and lower.
At first, you’ll listen your heart beating and your blood thumping against your veins.
If you are patient (you’d better be), you’ll start feeling my heart beating and my blood thumping.
The time will come when both rhythms are the same.
Then, you can stop hugging me.
Then, I’ll give you the real chance.
Take one step away and start talking
Fake a conversation with me. An easy one: take the weather, or whatever.
When the time has come, come closer again.
Kiss me.
Then, you’ll realise. You’re head over heels for me.
Now it’s you.

Only you, alone, inside the bubble.

And I’m the one laughing outside.

16/06/2009 at 18:37 Deja un comentario

En el metro (junio 2007)

Vuelvo en el metro de estudiar un rato. Yo con mi mochila, mi móvil, mi Ipod, y todos esos detalles que me marcan como otro consumista más frente a los demás.
En una parada, suben al vagón dos hombres negros. No se conocen. Uno se sienta, y otro toca brevemente el tambor. El del tambor termina su concierto y pasa un vaso de plástico. Nos mira a los ojos, presionando al fondo de nuestro corazón, como si por tocar el tambor así estuviésemos obligados a darle algo. Me cuesta mantenerle la mirada para decir que lo siento, pero no. Alguien le echa una moneda y él y su tambor se bajan en la siguiente parada.
El hombre que entró al mismo tiempo que él, tarda un poco en levantarse. Al final se decide. Pasa por delante de todos, poniendo la mano para que le echemos unas monedas. No nos mira. Es mucho más fácil negarse si no te están mirando.
No sé si es humildad, o si se siente mal por no tener tambor que tocar.
Nadie le da nada. Porque no ha usado sus armas (no mira a los ojos y no toca tambor), además de que todo el vagón piensa que ya ha hecho su buena acción del día dándole una moneda al hombre del tambor.
Se sienta en un rincón. Todo vuelve a la normalidad.

Me hundo de nuevo en mi música. En todo lo que me zumba en la cabeza. En observar cómo una mujer de 40 años que se ha negado a darle dinero a ambos, charla con sus dos hijos, los tres vestidos de marcas carísimas.
De repente, miro al hombre y está llorando. Sin grandes gestos ni escándalos. Posiblemente avergonzado, llora. No puedo dejar de mirarle. Creo que soy el único del vagón que se ha dado cuenta.
Se pone de pie para bajarse en la siguiente parada y se enjuga las lágrimas en un pañuelo. Sin hacer ningún ruido. De repente, todo ocurre muy rápido. La mujer está de pie detrás de él. Y le desliza un billete en la mano. Nadie se da cuenta.
El hombre se da la vuelta sorprendido con una gran sonrisa de agradecimiento. Pero la mujer no ha esperado ni un segundo, ya está de vuelta con sus hijos.
Y la sonrisa se queda flotando, sin destinatario.

Y me cuesta muchísimo llegar a mi parada y correr hasta mi casa para empezar a llorar.

16/06/2009 at 18:33 Deja un comentario

Deseos (junio de 2007)

Algún día futuro, andaré limpiando lámparas y me saldrá un genio que me ofrecerá tres deseos…

y yo le diré que paso.

El genio me mirará escandalizado y dirá:

-¿No deseas nada?
-No. Nada absolutamente.
-¿Eres feliz? ¿Tienes todo cuanto quieres?
-No. Ni muchísimo menos. Pero he aprendido que lo peor que te puede pasar cuando deseas algo es que se te cumpla. Porque somos unos seres irreflexivos y hablamos sin pensar. Y deseamos cosas que no queremos.

16/06/2009 at 18:27 Deja un comentario

La autorreferencia (junio de 2007)

La autorreferencia es el hecho de que el sujeto de una proposición sea la propia proposición.

Me encanta. Unos ejemplos:

-LEY DE HOFSTADTER: te va a llevar más tiempo de lo que piensas, incluso si tienes en cuenta la ley de Hofstadter

-Esta frase no verbo

-¿Qué pregunta es su propia respuesta?

-Miento siempre

-yo debería haber empezado por mayúscula

-Hay un barbero que afeita a todos los que no se afeitan a sí mismos.

-Desobedezca esta orden

-Lo único absoluto es que todo es relativo.

-Estás bajo mi control, porque me leerás hasta terminarme.

-«Produce falsedad cuando se precede por su cita» produce falsedad cuando se precede por su cita.

-Este frase contiene tres erores

-Todas las reglas tienen excepciones

-¿Me lees?

-¿Qué aspecto tendría esta frase si pi tuviera el valor 3?

-Esta frase tiene treinta y una letras

-porque no se me ocurrió cómo darle un buen comienzo

-Esta gluse contiene mucha flutipas no esclaras en castellano, pero el plugandio general puede glotularse del contexto

-Si el texto estuviera en inglés podría poner el famoso ejemplo «This sentence ends a preposition with»

-Esta frase es el último ejemplo.

16/06/2009 at 18:21 1 comentario

La teoría del caos (mayo del 2007)

Hoy, física aplicada a la vida real:

LA TEORÍA DEL CAOS
Describe el comportamiento impredecible de algunos sistemas dinámicos.

Los sistemas dinámicos pueden ser estables, inestables o caóticos:

Un sistema ESTABLE tiende, al avanzar el tiempo, a ir a un punto u órbita concreto (su atractor), que sólo depende de su dimensión.
Un sistema INESTABLE se escapa de los atractores.
Un sistema CAÓTICO muestra ambos comportamientos. Existe un atractor hacia el que el sistema se ve atraído, pero sufre fuerzas que le alejan de él, de forma que el sistema permanece confinado en una zona de su espacio de estados, pero sin acercarse a un atractor fijo.

(más…)

16/06/2009 at 18:07 Deja un comentario

Decisiones (abril de 2007)

Y en esta época del año, con una vida medio abandonada y otra a medio construir, se hacen más evidentes mis vacíos.
Porque sentía que no tenía nada aquí hasta que volví a Sevilla y empecé a echar de menos Madrid.
Y ahora de repente, al volver, me encuentro con muchas decisiones vitales.
Algunas realmente importantes y a muy largo plazo.

Y no sé si es el momento de crecer y asumir que hay determinadas cosas que nunca tendré.
No sé si asumir que esto va a ser así, o seguir empeñado en esa estúpida idea infantil.

No termino de tener muy claro qué es lo que quiero o lo que necesito.

Muy a menudo me arrepiento de ser tan jodidamente confuso y difícil. Y de no ser capaz de contar las dudas que me vienen consumiendo.
Porque dudo que alguien pudiese entenderlas. Porque son difícilmente traducibles a esa materia con la que hacemos las palabras, tan distinta de la materia personal con la que hacemos las ideas.

Pero bueno… menos mal que tengo los suficientes amigos para confiar y pedir ayuda. Porque sea lo que sea lo que me pase, uno de vosotros lo habrá pasado previamente.

Hoy le tocó a Dab…. y acerté, le había pasado.

Y odio tomar decisiones….

particularmente cuando estoy casi seguro de que no es la correcta.

Pero a veces, el margen de error es intolerable por pequeño que sea.

16/06/2009 at 17:47 Deja un comentario

Noche de eclipse (abril de 2007)

-Mira la luna. ¿La ves? Está negra.
¿Cada cuánto crees que pasa esto?. Tomémonos un respiro. Hablemos como si nada fuese a contar mañana. Cuéntame qué te tortura. Cuéntame qué pasa por tu mente desde que no hablamos.
Déjame que te diga lo que me gustaba de ti. Hablemos ahora que no hay luna, y olvídemoslo mañana.

Ayer hice una llamada para decir eso… y me la rechazaron.

16/06/2009 at 17:32 Deja un comentario

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